Emma (Natalie Portman) y Adam (Ashton Kutcher) son amigos que continuan cruzando caminos sin involucrarse nunca. Eso cambia una mañana en que Adam despierta en su casa, tras una borrachera producto de descubrir a su ex -novia manteniendo una relación con su padre. Al despertar Adam descubre que a pesar de estar desnudo no se ha acostado con nadie, pero cuando va al cuarto de Emma a recoger su ropa finalmente se acuestan.
Emma es doctora y dice no tener tiempo para mantener una relación mientras que Adam trabaja en producción televisiva y vive frustrado por no ser tomada en cuenta su faceta de guionista.
Temiendo que su amistad pueda estropearse y para no sufrir complicaciones deciden quedar como “amigos con derechos” acordando acabar con ello si es que alguno de los dos comienza a sentir otras cosas.
Eventualmente los sentimientos de ambos van en aumento por lo que Adam invita a Emma a una cita de San Valentin que va muy bien al principio pero que termina acabando con su relación cuando Emma decide que no puede seguir con eso pues Adam se enamora de ella.
El tiempo transcurre sin ninguno tener noticias del otro. En la boda de su hermana, Emma se da cuenta que ama a Adam y decide recuperarlo, pero al llegar a su casa ve como este llega en compañía de otra mujer. En el camino de regreso a la boda recibe una llamada en que le informan que el padre de Adam ha sido ingresado de urgencia en el hospital.
En el hospital Adam y Emma se reencuentran y reinician su historia, pero esta vez como novios.
Las comedias románticas son una suerte de subespecie, o lanzando una comparación más precisa, son como un perro chusco. Son una mezcla de varios elementos en distintas graduaciones, populosos pero carentes de algo especial. Claro, son simpáticos y uno les presta atención pero no hay comparación al momento de ponerlos al lado de ejemplares de raza y pedigrí.
Claro que de vez en cuando te cruzas con uno que es más llamativo que el común denominador o que termina gustándote más de la cuenta. Eso es ‘Amigos con derechos’ (No Strings Attached), una comedia romántica que se encuentra algo por encima del promedio y con momentos que te hacen sentir que estas disfrutando de ellos más de lo que deberías.
Ver a Natalie Portman interpretando este papel, tan solo semanas después de haberla tenido en ‘Cisne Negro’ es un choque, pero su personaje gusta y es fácil cogerle cariño; incluso a Ashton Kutcher cuyas interpretaciones no suelen ser las mejores y sus personajes tienden a sobreactuar. Y allí reside uno de los principales puntos positivos, la química entre los personajes es buena, no es nada sorprendente, pero su desarrollo y emociones son verosímiles y uno logra engancharse con ellos.
A pesar del tema, el sexo sin compromisos ni ataduras, el terreno en los que se aventura la cinta va bastante por aguas tibias, y eso a pesar de contar con una clasificación R (R rated) lo cual garantiza que ciertos temas puedan ser tocados y no parezca algo de Disney. Aun así ciertos desnudos sugeridos parecen pantomimas para mostrar que se está tratando justamente el tema de la película que es… bueno, el sexo, que en realidad brilla por su ausencia. Aun asi el guion no deja de ser bueno y buenos momentos de risas.
Uno de los puntos fuertes de la película son sus personajes secundarios. Los amigos de Adam son fácilmente olvidados; mientras que los de Emma, aunque insustanciales son más coloridos. Pero quienes realmente brillan son el padre de Adam, un cincuentón ex estrella de televisión y dado a los excesos; y Lucy, la productora del programa en que trabaja Adam, quien parece vivir en una clase de crisis nerviosa controlada por medicamentos, excéntrica en el sentido de parecer inadecuada para la vida, lo cual asegura ser muy divertido, y provocar unas ganas de abofetearla y abrazarla a la vez.
En conclusión, se trata de una película por encima del promedio del género y con buenos momentos. Recomendable.