VIOLENCIA HOMOFÓFICA EN... "BESOS CONTRA LA HOMOFOBIA"
Publicado
el 14/02/2011
El día sábado 12 de Febrero, como habíamos publicado en una noticia anterior, se planeaba llevar a cabo la iniciativa “Besos contra la homofobia” organizada por el Movimiento Homosexual de Lima (MHOL)
Lamentablemente el resultado fue justamente el opuesto al buscado
Tal como se documenta en la página oficial del MHOL, e incluso con más detalle en “Blog de Lima Gay”, lo que pretendía ser una muestra de amor y paz que busque generar la aceptación y respeto por miembros de la comunidad LGBT mediante el simple acto de dar un beso, rápidamente derivo en la más clara muestra de represión homofóbica.
Tal como señalan los medios citados, no es la primera vez que se realiza una acción similar en la Plaza de Armas, entonces ¿Por qué adoptar esta posición tan drástica? ¿Quién realmente fue el autor de la orden que permitió la violencia allí desatada?
Para entender bien las cosas y hacer el justo reclamo hay que especificar cómo se dieron los hechos. Todo empezó cuando los organizadores llegaron a la Plaza de Armas y la encontraron cerrada por un cordón policial. Según comentaron los efectivos al ser interpelados por la razón del despliegue, aquello era debido a que se iba a realizar una manifestación de homosexuales.
Y así empezamos mal…
Una manifestación no tiene por qué suponer desmanes, saqueos, gente encapuchada, banderolas con mensajes altisonantes, llantas quemadas, fuegos varios y armas todas. Una manifestación puede ser pacífica y civilizada. En este caso incluso el término queda holgado. Menos de cincuenta personas circunscritas a un lugar de la plaza, sin gritos ni arengas, tan solo reunidas con el propósito de besarse para transmitir un mensaje
“somos como personas como todos, respétennos como tales”
Como se relata, un contingente policial se acercó al grupo y les ordenó dejar la pancarta que cargaban, lo cual fue acatado al instante. Posteriormente serian informados que estaba prohibido reunirse y formar grupos (lo cual es un derecho de toda persona). Es por esto que el grupo paso a dirigirse a las gradas de la catedral de Lima, donde, como todos los días, habían otras personas sentadas y metidas en sus asuntos.
Eventualmente las parejas empezaron a besarse y el grupo se unió para una foto grupal, es en ese momento en que los policías empezaron a empujaron a la gente valiéndose de sus escudos. Pero las cosas no quedaron allí, debido a estas actitudes a una muchacha le rompieron la cabeza y tuvo que recibir diez puntos.
Luego de ser dispersados de esta brutal manera, el grupo decidió congregarse frente a la Municipalidad de Lima, donde una vez más fueron interceptados por la policía, quienes esta vez golpearon a un joven gay que gritaba que ser homosexual no era un crimen. Lejos de bastarles perseguir a la gente por las calles incluso fue a agredirlos cuando buscaban refugiarse en distintos locales como cafeterías.
Es entonces cuando hartos de los sucesivos atropellos decidieron dirigirse a la comisaría de Monserrate a presentar una denuncia.
¿No somos más que recursos de campaña? Un puñado de individuos a quienes nos endulzan con promesa tas promesa para luego darnos la espalda o esperar que seamos nosotros quienes la den, para luego proceder a clavarnos un puñal.
Que horrible es el doble discurso de ciertas autoridades ¿de que vale darse la mano en sentidas reuniones con pilas de documentos y compromisos sobre la mesa, si se nos hostiga en las calles?
Y los ‘efectivos del orden’ no se quedan atrás, es cierto que no hay porque matar al mensajero, pero a ellos también les corresponde su parte de culpa en este jolgorio. Por más que sigan ordenes y se declaren como herramientas de sus superiores, no son zánganos descerebrados ¿o sí? Prudencia por favor, mesura en su trato. Yo no he estado allí, es cierto, puedo sobredimensionar las cosas, pero lo que sí puedo hacer sin temor a exagerar es comentar sobre un episodio con resultados similares.
Lo que paso en resumidas cuentas fue así: Sucedió en el carnaval de barranco del año pasado, llego la policía, la gente explico que no estaba causando ningún disturbio, se procedía a llamar a los organizadores cuando, y esto me lo conto una amiga que estaba en primera fila, la policía espero que aquellos que iban a llamar a los mencionados organizadores se dieran la vuelta y sin mayor advertencia empezaron a lanzar las bombas. Eso acabo mal y pudo haberlo hecho mucho peor.
Eso es negligencia, es un acto arbitrario de violencia, es la muestra que solo los derechos de ciertos individuos son respetados
Tal vez no sea la persona más adecuada para dar una opinión que exprese la situación del colectivo pues no tengo una participación activa, pero cualquier persona con dos dedos de frente sabe que no eso fue una clara muestra de homofobia y que no se puede seguir permitiendo