
Primer estreno 2012 de Producciones Acquario que se arriesga en llevar a escena una obra que ha sido un gran éxito en países vecinos como Argentina, en donde se mantuvo en cartelera un año consecutivo en el teatro Maipo.
Basada en la película del mismo nombre, guión original de Bernar Slade, nos muestra la singular historia de amor de una pareja durante 25 años (desde los años sesenta hasta los años ochenta del pasado siglo). El telón se abre, vemos una escenografía que merece el aplauso de la platea, ya se encuentra en el escenario la pareja, enfundada entre sábanas en la habitación de algún hotel de Alabama, Estados Unidos.
El diálogo atrapa al espectador desde el inicio ya que la solvencia de los actores permite que los textos tengan la adecuada interpretación, pausas y ritmos. (Sin buenos actores la obra se ‘vendría abajo’ lo que no sucede en ningún momento). Osvaldo Cattone, el director, ha escogido a dos actores de primer orden y no exagero: Diego Bertie convertido en ‘George’ y Gianella Neyra interpretando a ‘Doris’ llevan la obra a un ritmo abrazador. Los cambios de tiempo son mostrados a través de ágiles proyecciones que enseñan al público el transcurrir de los años, con importantes acontecimientos que, en su momento, causaron la atención de la opinión pública mundial y que hasta ahora recordamos.
Escena a escena va transcurriendo la obra, donde sentimos diversas sensaciones; un marco musical muy bien escogido, vídeos minimalistas que se dejan ver muy bien más allá del clásico ecran gigante y que nos van transportando a esos años donde no existía la Internet ni el teléfono celular… mucho menos se podía saber con anticipación el sexo del bebé que estaba por nacer. El ritmo de la obra es adecuado y y el efecto sorpresa está presente en varias ocasiones: Algo muy bien trabajado por la dirección y los actores e imprescindible en obras como esta.
Una pareja adulta que está casada y que tiene los compromisos y responsabilidades que este estado conlleva tiene un desliz… una pasión que se vuelve irrefrenable para ambos; ¿pasión irresistible?, ¿amor a primera vista? No lo sé. Pero el conflicto es que ambos se sienten culpables de estar traicionando a sus respectivas parejas y deciden hacer un pacto: Verse sólo una vez al año, en el mismo hotel y a la misma hora. Así, se van sucediendo los cuadros, cargados de emoción, confesiones, amor, reflexión, sexo, seducción y también tristeza.
A lo largo de los 25 años, nosotros vemos seis de los encuentros pactados durante los dos actos en que está dividida la pieza. Las buenas interpretaciones y caracterizaciones de ambos actores en todo sentido: desde el tono y fuerza de la voz, el ritmo de los movimientos hasta el maquillaje y vestuario están en excelente nivel y no deja respiro al espectador que sabe ver buen teatro como para dejar de seguir con atención cada momento. Seremos testigos del paso de los años y lo que es inherente al tiempo: cambios de conducta, salud, sociedad, preocupaciones y más.
Una historia de amor eterno, amor real de pareja concebida además para hacer reflexionar al espectador de diferentes formas. Temas como la guerra, las drogas, la política, la muerte son narrados con magistral espontaneidad y buen gusto por Diego Bertie y Gianella Neyra. Ambos al mismo nivel actoral, dando lo mejor de sí en el escenario. Sin duda el dramaturgo canadiense Bernard Slade debe haber interiorizado mucho el sentir de estos personajes al momento de plasmar sus ideas en el papel.
No puedo dejar de expresar mi primera duda al conocer el reparto: Diego Bertie con amplia experiencia en las tablas y una brillante carrera sobre ellas…y Gianella Neyra, muy conocida en televisión y a quien tengo el gusto de conocer personalmente desde sus inicios teatrales hace ya muchos años, me pregunté: ¿Estará ella a la altura de este texto? Al ver la obra entendí que al buen actor, (algo que repito constantemente) se le reconoce en las tablas y Gianella, está estupenda en su papel: 20 de nota. Con una dirección que deja ver su mano, un maravilloso texto y los implementos que además hacen aún más delicioso apreciar la puesta: escenografía impecable, vestuario correcto y en general una producción perfecta. Quizás un poquito de falta de luz al centro del escenario que solo notamos los maniáticos… esta es una obra que hay que ver. Aquí no veremos la acostumbrada ‘risa fácil’. Aquí serás partícipe de una historia que abarca no solo sonrisas sino también sentimientos que harán reflexionar y recordar. Recomiendo humildemente dar una vuelta por el Marsano y dejarse llevar por aquel romance que quizás hayamos tenido, sentido o conocido… quizás hasta haber sido cómplices del mismo. Lindo verano que inicia con una obra 5 estrellas. Vista imprescindible. Vale.
Alberto Loli
teatro@gayperu.com
“El próximo año a la misma hora’
Autor: Bernar Slade
Dirección: Osvaldo Catonne.
Actuación: Diego Bertie y Gianella Neyra.
Teatro Marsano (General Suarez 409, Miraflores).
Miércoles a domingo 8pm
General S/. 60.00
Domingos popular S/ 30.00
Estudiantes (con carné) S/ 30.00
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