LA PRIMERA VEZ DE ÉL
Recuerdo
aún mi primera vez… fue muy
intenso… pero eso no es lo que contaré
ahora, siempre estuve con chicos ya experimentado
pero tuve la dicha de estar por fin con
alguien que no había estado con
nadie sexualmente hablando, por obvias
razones cambiaré los nombres de
los involucrados; mi nombre es Kike, vivo
en la ciudad de Lima, hace unos meses
viaje al norte del Perú con mis
primos a que conozcan a su abuela y todo
aburrido hasta que mi mirada se plasmo
en un chico lindísimo; para sorpresa
mía; primo de mis primos; el chico
más lindo, inocente y gay que había
visto en tiempo, un chico tímido,
con mirada inocente, una mirada que nunca
olvidaré por cierto, lo llamaré
Sebastian; la mayor tristeza cuando tuvimos
que regresarnos a Lima, la mayor alegría
cuando me enteré que el se venía
a Lima, a la casa de mi tía (chicos
heterosexuales y yo).
Sebastian
era como todo chico tímido, a quien
mis primos agarraban de punto para sus
bromas pesadas, y por supuesto que encontró
en mi lo que no encontraba en mis primos,
que era mas afecto y cariño, ya
después de muchos meses de salir,
tomar, juerguear y con más confianza
puesto que ya dormíamos juntos
abrazados sin que pase nada mas allá
de abrazos y caricias puesto que él
aún no había experimentado
nada ni con chicas, menos con chicos;
fue así que un día en mi
departamento, fueron mis primas y él
a almorzar.. cervezas hubo en el almuerzo..
luego vino.. y más vino y más
vino.. el trago siempre presente en las
relaciones gays que hace que uno tenga
una noche más intensa.. mis primas
se retiraron y por fin después
de tiempo solos los dos en mi departamento,
con permiso y consentimiento de mi tía
de que se quede a dormir allí,
quedamos los dos solos, nos miramos, la
reacción del momento y el impulso
hizo que nos abrazáramos y nos
besáramos con pasión y desenfreno,
fue el beso más intenso y esperado
que jamás había sentido,
sentí la humedad de sus labios
pasar por los míos, sentía
su respiración y su corazón
latir a mil por hora, sentía la
humedad de su lengua pasar por la mía,
y mientras nuestros labios se unían
en desesperada pasión, sus manos
y mis manos hicieron lo propio en la sala,
la presión de nuestros brazos sobre
nuestros cuerpos
a la altura de la cintura hicieron sentir
nuestro penes en extrema erección
y excitación metí mi mano
dentro de su camisa sintiendo la suavidad
de su espalda mientras el hacía
lo mismo, pasar mis manos por su trasero
virgen hasta ahora suave y delicado dignos
de su edad hicieron que el vuele en excitación,
haciendo segundo a segundo que nuestros
besos fueran más intensos, terminamos
tirados en el sofá, besándonos
y haciendo presión su cuerpo con
el mío mientras nuestras manos
exploraban cada centímetro de nuestros
cuerpos, en aquel momento estaba encima
de él me levante por un momento
para observarlo echado en el sofá,
me cogió de las manos y me empujó
hasta donde el para continuar besándonos,
me levante nuevamente y comencé
a acariciarle el pecho y sacar botón
por botón de su camisa, viendo
descubrir su pecho, que me volvían
loco segundo a segundo mientras descubría
centímetro a centímetro
su piel, terminé por abrirle toda
la camisa y me quité el polo, quería
sentir mi pecho y el de él piel
con piel y sentir los latidos de los corazones
que seguían latiendo como si quisieran
salir del pecho y explotar, la sensación
del momento de sentir el calor de su pecho
con el mío, el calor de su piel
con la mía, hizo que lo abrazara
con fuerza y lo bese con más intensidad,
dejé de besarlo en los labios para
empezar a sentir con mis labios cada centímetro
cuadrado de su cuerpo, empecé besándole
las mejillas y su largo cuello, algo que
le gustó, lo sentí por el
gemido que emergía desde su interior
y por la fuerza con que sus manos acariciaban
mi espalda y mis cabellos, bajé
lentamente a besar sus pectorales, cada
beso y mordida sutil que le hacía,
hacía que el se contorsione de
la excitación, presionando con
fuerzas mi cuerpo con sus manos, mientras
mis manos acariciaban los lados de su
cuerpo, continué bajando y besando
su abdomen mientras acariciaba sus piernas
y sintiendo en mi pecho la erección
de su pene, me levante un poco y mientras
lo miraba a los ojos empecé a desabrochar
su pantalón, acaricié su
pene erecto mientras lentamente bajaba
el cierre de su bragueta, acercándome
y mordiendo sutilmente su pene sobre su
boxer, mientras que le bajaba el pantalón
lentamente descubriendo sus piernas relativamente
velludas, mientras su pene reventaba de
la excitación y fue cuando le saque
el boxer lentamente cuando sobresalió
su miembro semi húmedo y duro el
cual sin pensarlo empecé a lamer
lentamente, pasando mi lengua y labios
x su pronunciada cabeza, sus 18cm de miembro
latían cada vez que mi lengua y
labios degustaban de tal delicia, le hice
un sexo oral de aproximadamente 10 minutos
lamiendo una y otra vez su miembro y testículos
los cuales provocaban que se contorsionara
cada vez que lo hacía, sentí
en mis labios cada centímetro de
su miembro mientras el con sus manos no
dejaba de agarrar mis cabellos y cabeza,
subí lentamente mientras besaba
su abdomen y pecho hasta llegar nuevamente
a sus labios, nos volvimos a besar cuando
el con su poca experiencia empezó
a quitarme el pantalón, lo ayudé
yo mismo hasta quedar totalmente desnudos,
me quedó mirando desnudo hasta
que me jaló hasta el y fue cuando
sentimos por primera vez nuestros cuerpos
totalmente desnudos, nos abrazamos fuerte
besándonos mientras nuestros pechos
rozaban y mientras nuestro penes chocaban
uno con el otro, el nerviosismo en los
dos era evidente pero la excitación
pudo más que eso y sólo
nos dejamos llevar, me pidió en
el oído que quería chupármela,
cosa a la cual accedí inmediatamente,
a la vez que le dije que también
lo haría, hicimos lo que conocemos
como el 69, al comienzo lo hacía
un poco brusco debido a que nunca lo había
echo, le dije que lo hiciera así
como lo hacía yo que sienta como
lo hacía y que haga lo mismo, aprendió
rápido, sentía como gozaba
haciéndolo, mientras que nos acariciábamos
el uno al otro, acariciaba su trasero,
tan suave,
estábamos de lado y sin sacar nuestras
bocas de nuestros penes hice que se pusiera
encima mío en la misma posición
en la que estábamos, estuve boca
arriba y el encima mío chupando
mi pene, y yo haciendo lo mismo, luego
lo empuje un poco adelante, veía
su trasero a pocos centímetros
de mis ojos y mis labios, lo empuje un
poco para adelante mientras yo retrocedía
hasta tener mis labios frente a su trasero,
creo que el no sabía lo que iba
hacer, me acomodé dejándolo
a él boca abajo, me puse encima
de él colocando mi pene sobre su
trasero y empezando a besarle el cuello,
bajando lentamente besando su espalda
hasta llegar a su trasero, dos nalgas
deliciosas y suaves que disfrutaba con
mi labios y lengua, abrí sus dos
nalgas para meter mi boca en entre esas
dos montañas de placer, se contorsionó
cuando sintió mi lengua que pasaba
por su recto o ano, lamí su trasero
con la misma pasión que hice con
cada centímetro de su cuerpo, para
que se fuera dilatando poco a poco antes
de llegar al acto, algo que habíamos
esperado por mucho tiempo, pasé
mi lengua y labios por su trasero una
y otra vez, acariciando sus piernas y
su espalda, no esperaba la hora de tenerlo
más cerca de mí, nuevamente
estuvimos cerca yo encima de él
y besándonos, cuando le dije que
lo penetraría, me miró y
sólo me dijo, te quiero demasiado
y sé que tu también, y el
mismo se volteó, por precaución
como siempre, tome un preservativo y me
lo coloque, y por supuesto un lubricante
para evitarle el dolor sobre todo porque
“eras su primera vez” me coloqué
encima de él, coloqué mi
pene entre sus nalgas sin penetrarlo aún,
mientras lo besaba en el cuello y mientras
tomaba sus manos con las mías,
me moví lentamente hasta que mi
pene ya estaba sobre su recto, empecé
lentamente a introducir mi pene mientras
que el gemía y mordía la
almohada y presionaba fuertemente mis
manos con las suyas, estuvimos así
algunos minutos mientras entraba lentamente,
no quería que le duela más
de lo debido, por ratos me pedía
que me detenga, y lo hacía y comenzaba
nuevamente lentamente a introducirlo,
así poco a poco con placer un poco
de dolor, entró lentamente después
de varios minutos y de algunos empujones
entró finalmente casi todo, ya
habíamos llegado a un punto de
excitación que el dolor fue lo
último que nos importó,
empecé a dar movimientos mas seguidos
y más rápidos, los gritos
o gemidos de él eran más
intensos, empecé a hacerlo más
rápido no pude más con las
ganas y sólo lo penetraba una y
otra vez entre gemidos y apretones de
manos y contorciones, el lo gozaba y yo
lo gozaba lo abracé entre los brazos
mientras seguía penetrándolo
una y otra vez, me volteé junto
con él, y el se paró, le
pedí que se sentara encima mío
y lo hizo, fue difícil para él
nuevamente ser penetrado pero lo hizo
y empezamos nuevamente esta vez con más
intensidad, miraba su rostro mientras
su gestos delataban lo mucho que estaba
gozando acariciaba mi pecho y yo el de
él mientras se movía, cogí
su pene y lo masturbaba mientras el se
movía para hacerlo gozar más
de lo que estábamos gozando, después
de varios minutos, lo eché para
atrás, y yo me levante, nos acomodamos
y coloqué sus piernas sobre mis
hombros, lo empecé a besar nuevamente,
levanté más sus piernas
para poder penetrarlo nuevamente y así
fue como sucedió, lo penetré
nuevamente, esta vez le dolió,
pero aguantó nuevamente como lo
había echo toda la noche, el efecto
del alcohol nos había bajado, esa
fue la pose que más me agrado y
a él también, empecé
a penetrarlo nuevamente más fuerte,
mientras lo masturbaba a la vez, sentía
como todo mi ser gozaba tenerlo por fin
entre mi, sentía su manos presionar
mi trasero mientras lo penetraba y lo
masturbaba a la vez, una y otra vez lo
penetre la sensación de sentir
mi pene entras y salir de ano ya dilatado
era espectacular y me volvía loco
segundo a segundo el choque de mi pelvis
con su trasero y el sonido que provocaba
es algo que no puedo olvidar aún,
sentía que me venía, pero
el se vino primero y eyaculó sobre
su pecho mientras se movía y gemía
excitado cuando eyaculaba, no pasó
menos de 30 segundos que el eyaculó
que lo hice yo, el placer al eyacular
fue tal que caí en sus brazos,
me recosté encima de él,
sentí sobre mi pecho su semen que
aún se derramaba en su pecho, estuvimos
en silencio unos minutos abrazados, nos
miramos y nos besamos nuevamente, después
de varios minutos nos levantamos y fuimos
a la ducha, nos duchamos juntos nos besamos
y luego fuimos a la cama, que nos esperaba
para descansar y empezar más adelante
lo que sería una larga noche de
pasión, lo que vendría después,
sería lo que en una relación
moderna se podría decir “es
mi turno”… me dijo que quería
hacer lo que hice, no se lo negué
y esa sería la segunda relación
sexual pero esta vez le tocaba a él,
pero esa es otra historia… sólo
sé que a partir de esa noche, cada
vez que lo hacemos, es como si fuera la
primera vez, no hemos perdido la pasión
de la primera noche.
Siempre hagan las cosas con pasión
y cariño, gocen cada momento que
pasan con alguien ya sea en lo amical
o sexual y recuerden siempre protegerse;
la responsabilidad por encima de todo.
Gracias y suerte a cada uno de ustedes.
Kike (obsecionadodeti@hotmail.com)
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