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"Inhalas popper , te sobreviene un mareo, sientes una opresión en el pecho, y enseguida ganas de besar, chupar, fundirte con otro cuerpo"
–testimonio de un consumidor
La denominación popper (por popped , "estallido", puesto que se distribuía en ampolletas que tenían que ser abiertas e inhaladas al instante) oculta en realidad compuestos altamente tóxicos e inflamables derivados de los nitritos de alquilo (isobutilnitrito, butilnitrito y amilnitrito), usados como vasodilatadores desde mediados del siglo XIX en Europa, para pacientes con angina de pecho y diversos males cardiacos crónicos.
Miles de frasquitos ambarinos o ampolletas de origen imprecisable cargadas del popular y vaporoso estimulante sexual de diseño nombrado popper animan un circuito subterráneo con la intervención de comercio informal, sexoservicio, sex shops, tiendas virtuales, chats, discotecas, bares, hoteles. Cifras de comercio y consumo no hay. Oficialmente el popper no existe.
Producir popper no es tan difícil; el alcohol butílico y el nitrito de sodio, sus precursores químicos, están disponibles en el mercado y la temperatura para cocinarlos la da un horno convencional; pero se advierte que quema la piel, debido que los cristales que resultan de la mezcla original se diluyen en ácido sulfúrico.

A simple vista, es imposible identificar la procedencia geográfica del popper. Ni frascos ni envolturas aportan pistas. Perico, putazo, oro líquido, rush y clímax son nombres con los que corre en círculos homosexuales. No obstante la imposibilidad de identificar su origen, según testimonios recogidos ex profeso y avisos en la Red, los mejores serían franceses, holandeses, canadienses y estadounidenses.
La tapadera para las tiendas de productos eróticos y para quienes lo transportan o consumen es que este químico psicoactivo sirve para limpiar cabezas de reproductoras de video y artículos de piel, o como aromatizante, por su olor "dulce y frutal, esa es la razón por la cual las etiquetas de algunas marcas tienen la leyenda "este producto no es para consumo humano".
La primera noticia que se tiene de su uso como afrodisiaco data de 1961. Si hasta ahora tiene de alguna manera el estigma de droga gay es porque en aquella época se le utilizó en los círculos homosexuales y sadomasoquistas de San Francisco y otras ciudades de Estados Unidos, convirtiéndola en un símbolo más de identidad; y también porque en 1987 la sociedad médica mundial lo vinculó con la epidemia del VIHsida.
Hay consumidores quienes afirman que en el mundo gay, que te den popper es como regalarte una flor; hay implícita una fantasía, te dice quién es de los tuyos.
¿Cómo actúa el popper?
Como un fuerte vasodilatador, haciendo que el corazón funcione más rápido llevando sangre muy oxigenada al cerebro produciendo una extraña sensación de calidez. No produce placer por sí mismo, sino que lo facilita. Los efectos placenteros duran 2 o3 minutos máximos, los secundarios pueden durar varios días. Produce efectos similares a un anestésico, haciendo que las funciones corporales disminuyan su ritmo. En dosis bajas producen una ligera estimulación, en dosis medias leve pérdida de control y desinhibición, en dosis altas puede llegarse a perder el conocimiento.
Efectos inmediatos:
Baja presión sanguínea, aumento del ritmo cardíaco, enrojecimiento de cuello y cara, mareos, desinhibición, incremento del disfrute sexual, intensificación de las emociones positivas y relajación muscular lo que facilita el coito anal.
Efectos negativos inmediatos:
Estornudos, tos, mareo, nauseas, vómitos, dificultades para respirar, falta de coordinación, pérdida del apetito, hemorragias nasales, enrojecimiento de los ojos e impotencia sexual. También puede causar desmayo, aumento de la agresividad, lenguaje incoherente e hipertensión intraocular.
Efectos negativos a largo plazo:
Fatiga, descompensación electrolítica, dolores de cabeza incluso en los días posteriores al uso, daños en los pulmones, en el sistema nervioso, hepático, renal y sanguíneo, quemaduras en la mucosa nasal. Además puede ocasionar microroturas en los capilares del cerebro que causan un deterioro de sus funciones parecida a la de un boxeador.

l popper es una droga que se asemeja a un lobo disfrazado de cordero. De apariencia inofensiva pero que supone graves riesgos. Es más peligroso si se mezcla con otras sustancias. No debe ser usado por personas embarazadas ni con antecedentes de cardiopatías, problemas coronarios, hipertensión o hemorragias cerebrales. Tampoco debe ser usado por personas con bajas defensas, por ejemplo VIH / SIDA, ya que el efecto vasodilatador puede favorecer la diseminación de gérmenes en el organismo, especialmente durante el coito anal. Nunca debe combinárselo con sustancias que aumentan la erección como el Viagra, ya que puede aumentar el riesgo de complicaciones hemodinámicas, incrementando el descenso de la presión arterial y con esto el riesgo de pérdida de conciencia.
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