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VIENDO TEATRO EN LIMA
SEVERA VIGILANCIA
Acudí al estreno de esta obra del dramaturgo francés Jean Genet, ampliamente conocido y reconocido por plasmar los textos de sus obras de manera tal que obliga a los actores que interpretan sus personajes a realizar un trabajo de interiorización fuerte e intenso.
Bunbury Teatro, no expone ni un pequeño letrero en la puerta del Teatro Quilla y el público se encuentra con una puerta semicerrada. Error garrafal, pues al tratarse de un espacio escénico nuevo, deberá tener la mayor notoriedad posible, sobretodo los días de función. A veces, la dirección llega al 100% pero no así la producción. Esperamos que esto se solucione a la brevedad por el bien de la puesta en escena. Asimismo, al ingresar a la sala, una linterna es muy necesaria para alumbrar las escaleras de acceso, no un celular prendido. Es recomendable tener muy en cuenta estas consideraciones que son bastante importantes en cualquier espectáculo y en especial en las nuevas salas como el Teatro Quilla.
Pero vayamos a la obra en sí: Frío, gris… una celda en alguna cárcel del mundo donde desde que el público ingresa se puede ver a los actores ya instalados en escena: Julio, Ojos Verdes y Mauricio. Desde un inicio, la naturaleza del texto nos deja ver que los actores han trabajado sus papeles a conciencia: No se trata de novatos, se nota, desde sus gestos hasta la falta de una ‘cuarta pared’, pues no se puede deducir exactamente dónde es el frente del escenario, lo hacen bien. Ha sido un trabajo de grandes ensayos sin duda.
Por momentos, siento pena por alguno de los personajes: ‘Ojos verdes’ (Giovanni Arce) quien interpreta a una persona condenada a muerte y nos expone monólogos que realmente dejan mucho sentimiento y transmite al público su sensibilidad. Sí, un asesino, con cadenas en los tobillos llega a transmitir lo que el público siempre espera: Un sentimiento (en mi caso de pena) hacia el personaje interpretado. Buena interpretación de Arce.
La música de alguna discoteca cercana se cuela a través de los techos de esteras del teatro, en partes que son dramáticas…’Julio’ (Tommy Párraga) en un papel de celoso/agresivo/compulsivo no se distrae y llena esos espacios vacíos donde se escucha la música de la discoteca vecina con su actuación… a pesar de todo, esa música distrae y molesta al espectador… no se puede hacer nada. Tommy Párraga, hace uso de interpretación del personaje que ‘aguanta todo y no aguanta nada’, peleas dramáticas, voz movimientos y dicción impecables. Es sin duda uno de los actores jóvenes más talentosos del momento y esperemos no desfallezca en hacer teatro en Lima… las dificultades son muchas. Sabemos que él lo sabe.
‘Mauricio’ (Diego Otero) interpretando al menor de los presos de la celda, siempre protegido por ‘Ojos verdes’ y odiado y vapuleado por ‘Julio’ como lo llama Mauricio cariñosamente (pero su nombre es ‘Lefranc’) muestra el equilibrio que Genet plasma en su obra: un personaje abiertamente gay asumido, completamente femenino y respetado a su manera por sus dos compañeros de celda: Uno lo defiende otro lo ataca… pero lo respetan y lo quieren, incluso el oficial de la cárcel también lo respeta. Un personaje rico que se hace querer por el espectador y que arranca algunas tímidas sonrisas por sus amaneramientos, nada exagerados, de este buen actor. Por ahí algunos parlamentos expresados por el actor con pequeñas fallas en su dicción algo que con el transcurrir de las funciones se corregirá estoy seguro.
Estamos en una encrucijada… me imagino esta obra en un teatro ‘convencional’ indiscutiblemente se apreciaría mucho más. Veinte tachos de luz que no llegan a cubrir todo el escenario… pero lo comprendo, ¡se ha tenido que colocar piso al nivel de donde los actores hacen su actuación!...dos actores bailan una canción de Edith Piaf, un baile desgarrador realmente. Estamos ante un gran texto… pero a la vez muy difícil. Arriesgado montaje de Bunbury teatro, un riesgo que sabemos tiene motivadoras opiniones para los actores y para el director… ojalá también en la taquilla.
Una obra difícil, muchos no sabrán quién es Jean Genet… pero el director (Mikhail Page), productor y actores lo saben y arriesgan tiempo, espacio, dinero y energías para llevar a escena una excelente obra teatral… estoy completamente seguro de que muchos discreparán conmigo (con todo su derecho por supuesto), pero ‘Severa vigilancia’ no es una comedia. Es un drama; un real drama donde tres actores (y un cuarto que no aparece en el afiche con una buena actuación también) se lucen, captan la atención del público el cual, como ya repetí se distrae por momentos sólo por elementos ajenos a la obra y quizás por lo incómodo de los asientos. Acierto de este nuevo grupo teatral. Esperamos luego de ‘Severa Vigilancia’ una nueva propuesta y que no desfallezcan nunca en llevar a escena buenas obras con actores de carrera. Felicitaciones a Mikhail Page por haber sacado lo más sórdido en las actitudes y actuaciones de sus actores. Vale.
Alberto Loli.
teatro@gayperu.com
"Severa Vigilancia".
De: Jean Genet.
Dirección: Mikhail Page.
Actúan: Tommy Párraga, Giovanni Arce, Diego Alonso Otero.
Teatro Quilla (Av. Bolognesi 397 Barranco).
Viernes a domingo 8pm: General S/. 20.00.
Estudiantes S/ 15.00.
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